domingo, 10 de enero de 2021

Light years

Hace un rato he descubierto una canción de The National cuyo título coincide con el del texto. Ni siquiera habla de eso, pero una parte me ha recordado a ese momento sin nombre propio –alguien tendría que solucionar este tema– en que por fin llegas al sitio donde alguien que te quiere está esperando y distraídamente te regala un puñado de segundos de quién es cuando nadie mira. Uno, dos, tres... Y ya, ya fue.

Pero de pronto un día ahí está la estampa en tus recuerdos, de nuevo demasiado inconsciente de sí misma para darse cuenta de que no es tan solo una más de entre tus cosas viejas. Como una de estas historias en las que a ti te parece que sí que estabas aunque en realidad solo te la contaron. ¿Cómo es posible? Que no pasase y sin embargo lo recuerdes, que sacudió la cabeza porque hacía algo de aire y se sentó en el bordillo que da a la boca de Tribunal. Que rebuscó en una mochila que llevaba y que miró el teléfono y sonrió con el mensaje de disculpa que enviaste de camino. Con la guardia baja, esperando por ti.

La felicidad es tornadiza y volverá la cara si no tiene toda la atención. Y cuando gira, tú la intuyes durante un instante y ahí casi que frenas y dices "hey" pero el reloj tira de ti hacia el tiempo, en contra del momento, y esa duda ya no viene al caso y se marcha.Y es luego cuando reaparece, ya solo en recuerdos, a jugar a los reproches. Para confirmarte que ahí estaba, que esos segundos eran todo, que ¿sabes? sí que era ella.



I thought I saw your mother last weekend, in the park 

It could've been anybody, it was after dark

You could've been there next to me,

and I'd have never known.